Evolución de los productos higiénicos para la menstruación en la historia

En los últimos años se ha producido una verdadera revolución en los productos higiénicos que las mujeres podemos utilizar durante la regla. Parece que fue ayer cuando las compresas tenían el tamaño de un tomo de la enciclopedia y un poco más cuando nuestras madres y abuelas nos hablaban de los paños de tela que utilizaban.

 

Lo cierto es que a lo largo de los siglos las mujeres hemos tenido que ingeniárnoslas para poder sentirnos lo más cómodas posible durante nuestros días de sangrado. ¿Quieres saber cómo ha sido esa evolución? Te vas a sorprender…

 

Mundo Antiguo

Los papiros egipcios no sólo sirvieron para transmitirnos la historia de aquella civilización… Las mujeres utilizaban también este material, ablandándolo y mezclándolo con hierbas, como tampón. Las griegas envolvían con pelusa pequeños trozos de madera y las romanas elaboraban sus tampones con algodón y lana suave.

 

Y así hemos estado, durante siglos, utilizando todo tipo de materiales (papel, pieles, lana…) para absorber los sangrados… ¿Qué utilizarías tú si no tuvieras la posibilidad de comprar productos higiénicos en un supermercado o farmacia? Muchas mujeres durante siglos no utilizaban ningún tipo de elemento durante sus reglas y permitían que el sangrado cayera libremente dejando un reguero tras ellas.

 

A partir del siglo XVIII-XIX se puso “de moda” el uso de ropa interior de color negra, y con tejidos especialmente gruesos, que contuvieran el flujo lo más posible. Hasta 1896, que aparecen las primeras compresas comerciales de la mano de Johnson&Johnson (que, por cierto, fueron un fracaso comercial).

 

En los últimos 100 años es cuando más y mejores innovaciones tecnológicas se han aplicado para la higiene íntima femenina. Las toallas sanitarias caseras, elaboradas con telas lavables, dieron paso a nuevos productos que revolucionaron la forma de vivir la regla de las mujeres. Aquí os damos algunas fechas imprescindibles del siglo XX:

10’s

Se empieza a normalizar el uso de compresas desechables. La idea se consolida durante la I Guerra Mundial, cuando las enfermeras se dieron cuenta que los vendajes de celulosa que utilizaban ofrecían mejor absorción que el algodón. En aquellos tiempos las compresas se sujetaban con arneses o alfileres.

20’s

Aparece Kotex de Kimberly-Clark, unas toallas desechables que se utilizaban con unos cinturones sanitarios reutilizables. Unos años después, Johnson&Johnson lanza Modess y comienza la competición por el mercado.

30’s

Se patenta en EE.UU. la primera copa menstrual reutilizable.

Se obtiene la primera patente para el tampón. La creó el Dr. Earle Haas, pero la patente fue comprada por Gertrude Tendrich por 32.000$ y a partir de ahí fundó en 1933 la empresa Tampax que todas las mujeres del mundo conocemos hoy.

40´s

Aparece la esponja menstrual

50’s

Aparece Pursettes, el primer tampón sin aplicador y con punta redondeada y lubricada.

60’s

Por fin llegan las compresas desechables con adhesivo, poniendo fin al uso de cinturones, clips, alfileres e imperdibles para sujetarlas.

70’s

Se levanta en USA la prohibición de publicidad televisada sobre productos higiénicos femeninos.

 

En el siglo XXI podemos disfrutar de todas estas innovaciones, pero se han seguido desarrollando avances científicos que mejoran la vida de la mujer con respecto a su menstruación. Uno de ellos es la píldora anticonceptiva que nos permite tener menos reglas al año, reduciéndolas sin riesgo para la salud a cuatro ciclos anuales. ¿Quieres más información al respecto?