4 indicios que pueden anunciar tu menopausia

En la vida de la mujer, tenemos muchos estados que afectan a nuestra salud, y uno de los más temidos por unas y deseados por otras, es la menopausia.…

 

Empezamos jóvenes con la menstruación, que en muchas ocasiones tiene efectos secundarios que alteran nuestra vida cotidiana, como dolores abdominales, sangrados abundantes, cefaleas… Todos ellos, por lo general, pueden ser tratados por tu médico para que la regla no se convierta en un martirio chino cada mes.

 

Y cuando ya hemos pasado décadas acostumbrándonos a tampones, compresas, ciclos, embarazos en algunos casos, etc… llega LA MENOPAUSIA.

 

La menopausia no tiene una edad fija. A la mayoría de las mujeres les llega a partir de los 45 años, y no todas sufrimos los mismos síntomas, al igual que sucede con la regla. Pero hay unos indicios, que te pueden ayudar a detectar si tus menstruaciones han llegado a su fin o si se trata de una irregularidad en tus ciclos. Son estos:

 

  • Sequedad vaginal: Muchísimas mujeres desconocen que con la menopausia, uno de los síntomas más frecuentes es que se deja de lubricar. ¿No te sorprendía que hubiera tantos anuncios en televisión para tratar la sequedad vaginal? Esta es una de las causas. Afecta especialmente a tus relaciones sexuales (sí, hay vida sexual después de la menopausia), pero se soluciona fácilmente con geles y productos lubricantes.
  • Calores y/o sudoración: ¿Cuántas veces hemos tenido que escuchar las mujeres la desafortunada expresión “está menopáusica” para referirse a una mujer que tiene excesivo calor o sofocos? Efectivamente, con la menopausia se nos altera el termostato corporal debido a que producimos menos progesterona y estrógenos. Casi la mitad de mujeres con menopausia sufren estos sofocos.
  • Cambios de humor: Sí, los cambios hormonales también afectan a nuestro humor. ¡Qué os vamos a contar! Pero durante la menopausia a algunas mujeres estos cambios se les acentúan. Es lógico que pases de la tristeza a la felicidad, o del amor a la histeria en cero-coma-cinco. La irritabilidad se nos dispara, pero no te preocupes, nada que no se cure con una pareja o un entorno comprensivos y una consulta al ginecólogo.
  • Dormir menos: Sí, a partir de cierta edad, que suele coincidir con la menopausia, las mujeres empezamos a tener problemas para dormir bien por las noches. A veces nos cuesta conciliar el sueño, y en ocasiones lo que sucede es que empiezas a madrugar más de lo habitual. Esto a veces se ve afectado por los sudores nocturnos también.

 

Que hablemos de los síntomas o indicios no quiere decir que tú tengas que padecerlos, aunque si le sucede a gran parte de las mujeres. Lo importante es que sepas que la mayoría de síntomas pueden ser tratados por tu ginecólogo y que puedes vivir tu madurez con absoluta libertad y buen estado de forma.